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Una de las barreras a la entrada en el sector de las franquicias es la inversión inicial que supone la compra o alquiler de un local. Con precios que pueden superar los 3.000 euros por m2 en Madrid, y alquileres que pueden oscilar entre 600 y 4.000 euros en el mejor de los casos, según distintos portales inmobiliarios, se trata de uno de los activos imprescindibles para la puesta en marcha de muchos negocios cuyos ingresos dependen de las tiendas.
Se trata, además, de uno de los factores que añade presión financiera a los emprendedores de franquicias ya que, si se tienen unos altos costes fijos en el período inicial, puede haber mayores obstáculos en la carrera hacia el punto de equilibrio en que la franquicia ya es rentable.
DATOS RELEVANTES
El ahorro en alquiler y acondicionamiento puede superar los 30.000 euros en determinados modelos de franquicia.
De acuerdo con la Directora de Selección y Talento de Lsystem en Huesca, María Gota Tena, “eliminar los costes fijos asociados al alquiler de un local, suministros y acondicionamiento de los mismos reduce mucho el coste inicial y mejora la rentabilidad del negocio desde las fases más tempranas”.
En este sentido, los modelos de franquicia sin local están diseñados para que la persona que lanza el proyecto pueda trabajar desde casa, generalmente de manera online, siendo su iniciativa y capacidad de trabajo el principal activo del negocio.
“La minimización de gastos mensuales es muy importante ya que no hay alquileres de locales ni nóminas de personal, porque con la persona que inicia la franquicia, un ordenador y ganas de trabajar bastaría”, señala María del Carmen Lillo Cruz, Directora de Expansión y Franquicias de Solfai.
La apertura de una franquicia que no requiere de un punto físico de venta no implica, sin embargo, que no haya un coste inicial. Los activos del negocio y la publicidad son un factor de relevancia que puede incidir directamente en los ingresos.
Crear una franquicia desde casa y sin inversión en local comercial y suministros no significa trabajar menos, sino que más bien los esfuerzos se trasladan a otras áreas, como la página web, las herramientas online o el tiempo invertido por el propio profesional en tareas comerciales.
“El modelo de Lsystem.es reduce claramente las barreras de entrada económicas y trasladamos el foco hacia competencias clave como la capacidad comercial, el networking y el uso de herramientas digitales. No se trata de invertir menos, sino de invertir mejor”, señala María Gota Tena.
Uno de los retos de los franquiciadores es precisamente concienciar de la importancia de adaptarse al Business Plan, de forma que se puedan superar con éxito los retos que supone crear una franquicia sin local y desde casa, lo cual no es un indicativo de una falta de estrategia y de gastos, sino de un enfoque distinto.
Desde esta perspectiva, el foco de la inversión y el esfuerzo de los franquiciados se enfoca en el marketing y captación de empresas, desarrollo de marca y desplazamientos o actividad comercial presencial. En muchos casos, los franquiciadores proporcionan las herramientas tecnológicas necesarias para el trabajo diario, como intranet, campus virtual o software de gestión.
El desafío de emprender una franquicia no se centra únicamente en invertir en los recursos necesarios, sino también en el factor trabajo, que lleva a cabo el propio franquiciado. Aparte de los costes de canon y publicidad, y de marketing y tecnología, como señala María del Carmen Lillo Cruz, de Solfai: “hay que tener en cuenta siempre como gasto tu propio sueldo, para que todo fluya, pues si subestimas este último, la frustración aparecerá pronto”.
DATOS RELEVANTES
En muchos modelos sin local, el principal activo del negocio ya no es el establecimiento físico, sino la capacidad comercial y digital del franquiciado.
Entre las ventajas de las franquicias sin local, cabe destacar la rapidez en la que se puede obtener un buen retorno de la inversión. Si los gastos iniciales son menores, las probabilidades de obtener beneficios desde los primeros meses son mucho más elevadas que cuando se hace una costosa inversión.
En las franquicias tradicionales, que requieren inversión en local, se manejan plazos que pueden ir desde los 12 a los 18 meses. Estos plazos se minimizan en tanto en cuanto que, al haber menos costes iniciales, se puede desarrollar una franquicia que va de menos a más.
La iniciativa y capacidad de esfuerzo del franquiciado posee un impacto decisivo.
“El retorno de una franquicia sin local depende mucho del trabajo que realice el franquiciado, pero nuestro Business Plan es muy atractivo y está a disposición de cualquier franquiciado, con rentabilidad desde la primera mensualidad y un retorno de inversión muy rápido, ya que la inversión inicial es mínima” - María del Carmen Lillo Cruz, Solfai.
La cultura empresarial en España aún está tradicionalmente ligada al negocio físico. Se trata de una realidad que muestra una fuerte diferenciación entre las empresas de mayor o menor tamaño. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, sólo el 36,99% de las empresas de menos de 10 empleados en España cuentan con página web. En cambio, el porcentaje de empresas españolas de más de 10 empleados que cuentan con página web fue de 84,46%.
Si analizamos el comportamiento del consumidor, lo cierto es que aunque el 59,6% compró en la red en los últimos tres meses según el INE, aún hay una amplia capa de la población que no realiza compras online de forma habitual.
La confianza vienen a ser factores clave para lograr que las franquicias sin local puedan abrirse camino en el medio que permite vender en cualquier lugar.
“Es importante diferenciarse en un entorno digital que está muy saturado. El reto principal para crecer con este modelo de franquicia sin local físico es generar confianza sin un punto físico visible” - María Gota Tena de Lsystem.
Desde esta perspectiva, parece claro que un negocio se construye con compromiso, aunque no haya un local con un logotipo en la puerta. La disciplina del franquiciado es uno de los factores de éxito de una franquicia sin local, ya que para generar confianza y mantener un ritmo exigente trabajando desde casa, se requiere el compromiso con uno mismo.
El tener un ordenador en casa desde el que opera tu negocio te da el reto de levantarte cada mañana, marcarte un horario de trabajo y ponerte a trabajar. Aquí entra el desafío de la procrastinación, ya que no hay un local que tenga hora de apertura y hora de cierre”, señala Maria del Carmen Lillo Cruzde Solfai.
La constancia, la profesionalidad y la capacidad de ofrecer una experiencia sólida se convierten así en el complemento necesario de una inversión orientada al entorno digital y a la capacidad comercial. En este sentido, la propuesta de valor del franquiciador y la iniciativa y esfuerzo del franquiciado se convierten en las piezas clave para el modelo de franquicias sin local.

Nuestro resumen en
5 puntos clave
(VERIFICADO POR NUESTRA REDACCIÓN)
Resumen en cinco puntos clave sobre el reportaje: “Franquicias sin local, una alternativa de éxito con baja inversión”.
Menor barrera de entrada: Las franquicias sin local eliminan gran parte de los costes asociados al alquiler, obras y acondicionamiento, facilitando el acceso al emprendimiento.
El negocio se apoya en lo digital: La tecnología, el marketing online y la capacidad comercial sustituyen al establecimiento físico como principal motor del modelo.
Más flexibilidad operativa: Estos formatos permiten trabajar desde casa y desarrollar la actividad con estructuras más ligeras y menos gastos fijos.
Retorno más rápido: Al requerir menos inversión inicial, muchas franquicias sin local pueden alcanzar antes la rentabilidad que los modelos tradicionales.
La disciplina es clave: El éxito depende en gran medida de la constancia, organización y capacidad de autogestión del franquiciado trabajando desde casa.
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